Cómo usar AOVE en tu cocina diaria (más allá de la tostada)
El AOVE está tan asociado a la tostada del desayuno que a veces olvidamos todo lo que puede hacer por nuestra cocina del día a día. En realidad, un buen aceite de oliva virgen extra es mucho más que “el chorrito” de por la mañana: es base de salsas, protagonista de marinados, aliado de horneados y el toque final que convierte un plato normal en algo especial.
En Ad-Morum defendemos que, si en casa tienes un AOVE Picual temprano de calidad, tienes media cocina resuelta. Solo hay que saber cómo usarlo más allá de la tostada… y eso es justo lo que vamos a contarte.
Por qué el AOVE debería ser tu grasa principal en la cocina
El aceite de oliva virgen extra no solo aporta sabor:
- Contiene grasas monoinsaturadas (como el ácido oleico), beneficiosas para el corazón;
- Aporta antioxidantes y polifenoles, que ayudan a proteger frente al estrés oxidativo;
- Soporta muy bien la temperatura en salteados y horno, con un punto de humo que, en función de la calidad, puede rondar los 180–200 °C, lo que lo hace adecuado para cocinar sin miedo.
Si a todo eso le sumas el carácter de un AOVE Picual temprano como el nuestro —verde, aromático, con matices a hierba fresca y un picor elegante—, entenderás por qué insistimos tanto en que lo uses no solo en el desayuno, sino en toda tu cocina diaria.
Usar AOVE en crudo: el toque final que lo cambia todo
El uso en crudo es la forma más directa de disfrutar de todos los matices del AOVE:
- Aliños rápidos: ensaladas, tomates aliñados, carpaccios de verduras o pescado… Un buen AOVE, un toque de sal, algo cítrico (limón o naranja) y una hierba fresca, y tienes una vinagreta sencilla pero de nivel profesional.
- Terminar platos: un hilo de aceite de oliva virgen extra al final sobre una crema de verduras, un puré de patatas, un hummus o un pescado al vapor aporta brillo, aroma y una capa extra de sabor.
- Snacks saludables: bastones de zanahoria, pepino o pan de masa madre mojados en AOVE con un poco de sal y pimienta. Tan simple como eso.
En resumen: si un plato te queda “soso”, antes de complicarte, prueba a terminarlo con una cucharadita de AOVE Picual. Muchas veces, la magia está ahí.
Usar AOVE en caliente: saltear, hornear y confitar
Todavía hay quien cree que el AOVE es “solo para crudo”. Nada más lejos de la realidad. Un buen aceite de oliva virgen extra:
- Aguanta bien las temperaturas de salteado y horno si no se quema;
- Mantiene buena parte de sus compuestos saludables en técnicas como el salteado;
- Aporta sabor donde otros aceites pasan completamente desapercibidos.
Algunas ideas para tu día a día:
- Saltear verduras (calabacín, pimientos, espárragos, setas) con AOVE y hierbas.
- Hornear verduras, patatas o pescado blanco con un buen chorro de AOVE.
- Hacer confitados suaves (tomates cherry, ajos, zanahorias baby) a baja temperatura para tener fondo de nevera.
Nuestro AOVE Picual temprano se luce especialmente en estas preparaciones: su carácter verde y frutado no desaparece al cocinar, sino que se integra en el plato.
AOVE y emulsiones: cuando la salsa lo es todo
Una de las facetas más interesantes del AOVE es su capacidad para emulsionar, es decir, unir ingredientes que de entrada no se mezclarían bien (como agua y grasa) y convertirlos en una salsa cremosa y estable.
Con nuestro AOVE puedes preparar, por ejemplo:
- Vinagreta cremosa para ensalada de pasta o de legumbres;
- Mayonesa ligera casera (con huevo pasteurizado) aromatizada con limón o ajo;
- Aliño emulsionado para bowls de arroz, couscous o quinoa.
Por su textura y estabilidad, el AOVE hace que estas salsas queden sedosas, con cuerpo y llenas de sabor, incluso usando muy pocos ingredientes.
4 ideas sencillas para usar AOVE Ad-Morum en tu cocina diaria
Vamos a lo práctico. Aquí tienes cuatro recetas muy fáciles, pensadas para la vuelta a la rutina, para el batch cooking del domingo o para cualquier día en el que quieras comer rico sin complicarte.
1. Champiñones al horno con ajo y AOVE Ad-Morum 🥄
Un acompañamiento rápido que casi se cocina solo.
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Coloca champiñones limpios en una bandeja.
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Añade láminas de ajo, una pizca de sal, pimienta y AOVE Ad-Morum generoso por encima.
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Hornea a temperatura media-alta hasta que estén dorados y tiernos.
El resultado: champiñones jugosos, con un aroma intenso a ajo y un fondo frutado del AOVE Picual, perfectos para acompañar carnes, pescados… o para comer con pan y nada más.
2. Patatas al horno con romero y AOVE Ad-Morum 🥔🌿
Clásico absoluto de la cocina diaria, pero cuando usas un aceite de oliva virgen extra de calidad, se convierte en una guarnición de restaurante.
Imagina unas patatas:
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crujientes por fuera y muy tiernas por dentro,
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perfumadas con romero fresco,
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y terminadas con un buen chorrito de nuestro AOVE Picual temprano, que aporta frescor, notas verdes y un punto de picor muy equilibrado.
Son ideales para acompañar carnes, pescados, huevos o verduras… aunque te avisamos: más de una vez acabarás comiéndotelas solas, directamente de la bandeja. Son sencillas, caseras y demuestran que el sabor está, literalmente, en los detalles.
3. Pasta rápida con verduras salteadas y AOVE Ad-Morum 🍝
Un plato completo listo en lo que tarda la pasta en cocerse.
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Cuece tu pasta corta favorita.
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Mientras tanto, en una sartén con AOVE Ad-Morum, saltea tiras de calabacín, pimiento, cebolla y unos tomates cherry.
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Mezcla la pasta con las verduras, añade un poco más de aceite de oliva virgen extra en crudo, una pizca de sal, pimienta y, si te apetece, algo de queso rallado.
En menos de 20 minutos tienes un plato lleno de color, con hidratos, verdura y el aporte de grasas saludables del AOVE, perfecto para el tupper del día siguiente.
4. Pollo marinado en AOVE Ad-Morum para toda la semana 🍗
Una idea de batch cooking muy práctica:
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En un bol, mezcla AOVE Ad-Morum, zumo de limón, ajo picado, orégano o tomillo, sal y pimienta.
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Añade pechuga o contramuslos de pollo troceados y deja marinar en la nevera (mínimo 30 minutos, mejor si es más).
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Cocina a la plancha o al horno.
El resultado es un pollo jugoso, aromático y lleno de sabor, perfecto para:
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añadir a ensaladas,
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rellenar wraps o bocadillos,
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acompañar tus patatas al horno con romero,
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o guardar en la nevera y tener la proteína de la semana lista.
Aquí el AOVE actúa como marinada, aporta sabor, ayuda a que el pollo no se reseque y sella todos los aromas durante la cocción.

Trucos rápidos para integrar el AOVE en tu día a día
Para terminar, algunos hábitos fáciles que hacen que tu aceite de oliva virgen extra pase de “ingrediente ocasional” a protagonista diario:
- Ten siempre una botella de AOVE Ad-Morum a mano cerca de los fuegos y otra en la mesa. Si lo ves, lo usas.
- Cambia salsas muy procesadas por aliños caseros con AOVE, limón o vinagre y especias.
- Sustituye otras grasas menos interesantes por AOVE Picual en salteados, guisos y horneados.
- Aprovecha su potencia aromática: con pocos ingredientes y un buen aceite, puedes preparar platos sencillos pero llenos de carácter.